Autor Tema: Aqui os dejo un fic! The Lenged Of The Phoenix: Redone  (Leído 1721 veces)

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Aqui os dejo un fic! The Lenged Of The Phoenix: Redone
« : 30 de mayo de 2013, 03:39:00 pm »
Capitulo 1: Chosing The Legend
Inferno
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Las llamas familiares que rodeaban el trono del gran dominador se alzaban a su alrededor como un baile furioso y lo más hermoso que alguna vez había visto tras años de cansada tortura, sangre y destrucción.
Aquella casa a la que le habían condenado muchas veces era más de lo que podía soportar, pero este era su hogar, como Phoenix había nacido para servir siempre a quien eligiera, fuera del lado de la bondad o del lado de la bondad.
-¡Detenedlo!
Miro hacia los lados de su preciosa celda de llamas, buscando a quien osaba adentrarse en sus dominios y obligaba a sus pobres guardianes a detenerlo. Sintió las carreras y cerró los ojos dolorido cuando la sangre salpico sus paredes.
Están matando a mis guerreros.
Las llamas se encendieron con su furia, quien quiera que fuera el causante de todo aquello merecía morir como solo se podía morir en el Inferno, torturado hasta pedir la muerte tu mismo y condenado a vagar por la eternidad alrededor del mundo de los humanos.
-¡Phoenix! ¡Debes salir de aquí!
Unos de sus más fieles guerreros, alguien al que consideraba un hermano a pesar de no ser nada apareció por la sala principal, corriendo y con evidente angustia, la sangre golpeaba su armadura mientras se acercaba a él con tono suplicante.
-¡Sal de aquí, amigo! ¡Busca otro lugar!
Phoenix negó con la cabeza aún cuando su amigo le cortó las cadenas, dándole la opción que muchas veces él había pedido hasta el cansancio, sus alas se abrieron de par el par mostrando las heridas que los años le habían hecho pero aún así se negó a moverse.
-¡Vete de aquí!
Phoenix volvió a negarse haciendo que su amigo se colocara a sus patas y acariciara una de sus alas doloridas con cariño.
-Tienes que irte o todo estará perdido.-dijo el muchacho.-...tú eres bueno, debes servir al bien.
Pero tú morirás si me voy y yo no quiero eso.
-No te preocupes por mi.-contestó.-...estaré bien, busca a alguien que valga la pena y concedele tu poder antes de que sea demasiado tarde y él domine la Tierra.
¿Quien es él?
-¡Phoenix!-escucho cerca de ellos.-...¡vas a ser mío!
El muchacho miro a Phoenix una vez más suplicándole al animal que se marchara, esta vez, consiguiendo que el testarudo ave le hiciera caso.
-Buena suerte, compañero.-dijo el muchacho.-...se libre.
No te olvidare nunca, Thobias.
-Yo tampoco, Phoenix.
Las puertas finales se abrieron, enfrentando a la criatura con forma de lagarto y ojos de sangre con el único humano en Inferno que había sido amable con él.
-Tú, estupido insolente.
-No lo tendrás, Xytar.-dijo Thobias.-...jamás dejare que le hagas daño.
Miro una vez hacia arriba, donde Phoenix los observaba con preocupación y sonrió a su amigo levantando una mano en forma de despedida mientras Xytar corría hacia él.
Te vengaré, Thobias, te lo juro.
. . . . .
Reffside, 2013
Conner Mckight bajó del autobús respirando el aire fresco de su ciudad natal, Reffside. Él era de aquellos pocos que había conseguido irse de allí para disfrutar su vida como jugador de fútbol profesional y ahora, después de una dura temporada y los constantes recuerdo de aquel lugar, había decidido tomarse unos meses de vacaciones para volver y hacer unas cuantas visitas.
-¡Conner Mckight!
-¡Míralo, míralo!
-¡Es mi ídolo!
Todas las voces que le rodeaban le hacían sonreír y amablemente se paraba con la gente a hacerse fotos y firmar autógrafos, incluso a aquellos que recordaba diciéndole que no llegaría jamás a nada más que a recoge pelotas.
-¡Hasta luego!
-Adiós y gracias.-contesto Conner.
Se despidió de sus fans que todavía lo saludaban mientras él se alejaba de la parada del autobús en dirección a su casa, sus padres andaban de viaje y ya era muy tarde para ir a visitar a Hayley así que decidió que lo mejor sería una noche de relajación antes de aparecer por el Ciber Café y tener ese café con Hayley que le había prometido por e-mail.
Y esa charla de la que no me voy a poder escapar...
Conner sacó su MP4 y se colocó los auriculares, el aparato procedía de la cadena de empresas técnologicas más importante del país, la "Enterprise" cuyo dueño era Ethan James, su mejor amigo en el instituto y en sus días de Rangers.
Rió al pensar en su situación, su mochila de fútbol estaba diseñada con los dibujos del famosisimo Trent Fernandez, sus botas eran negras con los cordones rojos, el talón era blanco y los tacos verde oscuro como recuerdo a su mentor, Tommy Oliver y las canciones de su MP4 eran de la estrella del pop-rock del momento, Kira Ford.
Mientras que ellos no saben nada de mi ni por mis propias palabras ni por Hayley.
Así lo había decidido después de una de sus noches donde la nostalgia lo había invadido más de lo normal, pensaba que era lo mejor ya que su carrera necesitaba todo su tiempo y jamás habría conseguido compaginarlo con ellos, por no hablar de una floreciente pero imposible relación entre él y Kira, sus mundos eran distintos y jamás lo podrían lo haber conseguido.
-Por mucho que me duela...-murmuro en voz alta.
Descubrir su amor por Kira le había llevado tiempo y mucho pensar, aunque finalmente Krista le había hecho ver quien era la persona que de verdad quería ver a su lado por mucho tiempo, aunque por desgracia, para cuando se había dado cuenta ya había sido demasiado tarde, Kira ya estaba fuera de Reffside realizando su sueño y no sería él quien le creara una distracción o un problema.
Un mes después, tras la ruptura con Krista, Hayley se había puesto en contacto con él para ver como estaba después de enterarse de su separación e invitarlo a Reffside cuando él necesitara aire fuera del ambiente de la fama y de paso, contarle como les estaba yendo a todos en sus proyectos, después ella le había dicho que intetaría hacer una reunión y le comentó las posibles fechas que había hablado con el resto.
Y ahí fue cuando supo que, por mucho que quisiera, su agenda nunca le dejaría hueco para nada más que no fuera el fútbol.
-¿Ninguna de las fechas te va bien?
-No, Hales...-susurro.-...pero no pasa nada, espero que os divirtáis.
-No será lo mismo sin tí.
-Lo mismo digo, nada es igual sin vosotros.
Dos meses después, Hayley le había llamado de nuevo y le había contado todo sobre la reunión, destacando sobretodo la parte donde todos le echaban de menos y recordaban las muchas bobadas que solía decir de joven sin saber que por al otro lado de línea, Conner sonreía mientras gruesas lágrimas adornaban su cara.
Ese mismo día fue el día que tomó la decisión y le comunicó a Hayley que no debía contarles nada sobre él ni lo que hacía, jamás debería decirles que él se comunicaba con ella ni como le iba en su vida y, a pesar de que ella no lo entendía, aceptó la petición solo por unas palabras que él le dijo antes de colgar.
-...cuando no puedes hacer las cosas que más deseas, debes dejarlas ir...-susurro.-...y a pesar de que me encantaría ir allí y disfrutar con todos, no puede ser. Hales, es mejor que se olviden de mi.
A partir de ahí, solo se comunicaba con Hayley de tanto en tanto y ella le contaba todo lo referente a los demás y a su vida mientras él escuchaba con atención y alegría cada palabra de éxito hacia sus amigos, luego él le contaba como iba su vida, como intentaba que su entrenador dejara de ser tan obsesivo con él y como le advertía de que si no lo dejaba descansar acabaría con él.
Justo lo que había conseguido al final de la temporada, a pesar de ser el pichichi de su liga y el campeón de liga de su país, el desgaste de Conner había provocado que el presidente del equipo actuara a su favor y le diera tres meses de vacaciones, haciendo así que descansara incluso la pretemporada.
-Tú juego es fantástico.-le había dicho.-...pero tú vida no es solo fútbol, ve donde quieras y te veo en Octubre.
Y allí estaba, justo donde quería, en su hogar.
. . . . .
Xytar bramó furioso en Inferno, después de matar a Thobias y a todos los guardias de Phoenix el ave se había escapado de él y con sus alas, habían volado también sus esperanzas de convertirse en el dios del universo.
A menos que fuera tras él a la Tierra donde la leyenda de sus guardianes, los Power Rangers, amenazaba con quitarle su magia y hasta su vida si finalizaba el plan que tenía en mente.
-Yo solo con este poder no podré hacer nada.-se dijo a si mismo.-...debería llamar refuerzos.
Necesitaba a enemigos poderosos, gente que odiara a esos terrícolas Rangers y pudiera vencerlos sin que él moviera un dedo, dejando a Phoenix a su disposición para cuando él quisiera, debía haber alguien que pudiera plantarle cara a los Rangers y él tenía que encontrar a esa persona.
-Señor...
El murmuro fue oscuro, poderoso, no tanto como él pero parecido provocando su interés en forma de llama que alumbrara a la persona que había hablado y sonriendo al reconocer a la demonio que se escondía tras las sombras.
-Bansheera.
-Xytar...-dijo ella.-...¿quieres ir a la Tierra?
-¿Como lo has sabido?
-El Inferno siempre tiene los oídos abiertos.-contestó ella con desdén.-...¿quieres o no?
-Si.
-Entonces escúchame, porque puedo ayudarte a cambio de mi libertad.
Xytar camino hasta el trono de Phoenix y se sentó en el esperando a la Reina Bansheera, la criatura más odiada incluso en el Inferno que podía encontrar pero a la vez, la única que sabía podía tener un plan para tener el poder que tanto necesitaba.
-Y según tu, ¿que debo hacer?
Bansheera camino hacia él, su cuerpo moviéndose con la gracia de una serpiente que amenazaba con morder en cualquier momento mientras lo rodeaba paseando y colocaba sus brazos alrededor de él.
-Si quieres ir a la Tierra, aquí están todos los enemigos de los Rangers.-dijo Bansheera.-...solo llévanos y los destruiremos.
-¿Cuantos?-pregunto Xytar levemente intrigados.
-Cientos que guerreros y monstruos a tu disposición.-susurro ella.
Xytar se apartó de ella bruscamente buscando la verdad en su cara y supo que era cierto, los Rangers tenían tantos enemigos como Phoenix y lo único que debía hacer era reunirlos a todos.
-Guíame hasta ellos, Bansheera.-dijo Xytar.
Y, con una sonrisa en sus labios, se dirigió a conocer a sus nuevos soldados, aquellos que le darían el dominio del mundo y del universo a cambio de sus vidas si era necesario.
. . . . .
Goldar, la bestia más temida durante siglos, ahora era reducida a comer carroña del Inferno acompañado de su adorada Vipra por las zonas más pobres de Inferno.
Su vida desde sus enfrentamientos con los Rangers habían sido tristes y aburridas, ya no tenía con quien pelear ni siquiera le servían los masillas o soldados que habían por la zona ya que eran demasiado fáciles para vencer.
-Cariño, no podemos pasarnos así el resto del esta miserable vida.
-Es lo que tenemos.-murmuro él.-...no podemos hacer más.
Él también estaba enfadado y mucho, le encantaría volver a la Tierra y enseñarles a aquellos idiotas quien era él y lo que podía hacer de verdad, sin seguir las ordenes de Zedd y Rita.
-Ahí están.
Goldar y Vipra giraron su mirada hacia Bansheera quien estaba acompañada de un monstruo que solo por su poder parecer mucho más de lo que ellos serían jamás. La mirada fría de Xytar se clavó en los dos sirvientes del mal mientras una pequeña y maliciosa sonrisa se formaba en su boca.
-El dorado.-dijo Xytar.-...ese quiero que me acompañe ahora.
-¿Estas seguro?-pregunto Bansheera.
-Si y ahora, reúne a los demás.-dijo Xytar.-...usaré mi magia para salir y conquistar la Tierra mientras vosotros destruis a esos humanos.
Bansheera asintió con una sonrisa y rápidamente llamó a Vipra a su lado dejando solos a las dos bestias que se miraban sin mucha confianza.
-¿Porque debería servirte?-pregunto Goldar.
-Porque yo puedo sacarte de aquí.-contestó Xytar.-...es lo que quieres, ¿verdad?
-Si, pero no se porque te importa.
-Porque...-susurro Xytar.-...os necesito para matar a los Rangers.
Los ojos de Goldar se abrieron de par en par como si acabaran de darle una gran sorpresa y sonrió, como si aquel tipo de verdad fuera a conseguir lo que nadie más había podido hacer.
-¿Y que tenemos que hacer?
-Ir a la Tierra...-dijo Xytar.-...y hacernos con los poderes del Inferno que tiene Phoenix.
Y entonces, la Tierra y todos sus habitantes, Rangers incluidos estarían bajo su mando y poder para toda la eternidad.
. . . . . . . .
Conner decidió hacer el camino hasta su casa a pie, necesitaba relajarse y tomar aire fresco de su hogar mientras pensaba en lo mucho que lo había echado de menos. Había sido el primero de ellos en salir, como quería, en busca de un futuro mejor y al final, se había dado cuenta de que la verdadera felicidad había estado allí con él durante sus años de adolescente, con sus amigos y sus aventuras.
-Pero como todo, aquello tenía que acabar.-murmuro para si mismo.
El callejón del parque detrás de su casa era justo como lo recordaba, incluso el viejo tobogán con el que jugaba de niño seguía allí esperando para ser otra vez utilizado.
¡Ayuda!
Conner se giro sobre si mismo al escuchar la voz que provenía desde el interior del parque, parecía angustiada y deprimida haciendo que sus instintos como Ranger se activaran y la necesidad de proteger a aquella persona creciera en él.
-¡Ya voy!
¡Date prisa!
Tiro su mochila al suelo y corrió hacia el lugar de donde venía la voz, pero al llegar descubrió que nadie lo esperaba, en su lugar, un ave transparente y roja lo esperaba tumbado en el césped, sus ojos parecían cansados y estaba herido, respirando de manera inusual.
-¿Estas bien?-pregunto Conner.
Estoy cansado, a sido un viaje largo.
Conner podía decir que decía la verdad, se acercó hasta él con cuidado observando las heridas en sus alas y sus ojos se ablandaron ante el pensamiento de lo que podía haber pasado con el pobre animal.
-Voy a por algo para ayudarte.
Vio la mirada desconfiada del animal pero decidió no hacerle caso, pues ahora lo que necesitaba era ayuda y no que lo dejaran allí solo, volvió de nuevo a su mochila y sacó el pequeño kit de emergencia que siempre llevaba con él por sus lesiones para volver minutos después con el ave herida.
-Vale, no se si esto te ayudara, pero vamos a probar, ¿de acuerdo?
Vale...
Conner saco un pequeño bote de alcohol y gasas, echando un poco del contenido del bote en una de ellas para después presionar las gasas sobre las heridas de las alas del ave, que apretó los ojos como gesto de dolor.
-Tranquilo, es solo un momento.-dijo él.
Eso es fácil decirlo, escuece.
-Lo se, créeme.-dijo Conner.-...ahora voy ponerte una crema para relajar la hinchazón y luego vendaré las alas, tardarás en volver a volar un poco pero te pondrás bien...creo.
Phoenix miraba al humano hacerse cargo de él, a pesar de que no sabía que era y que podría ser un peligro ahí estaba, curando sus alas para que pudiera volar lo antes posible mientras él descansaba en el fresco césped del parque.
Te pareces a un viejo amigo mio.
-¿Si?-pregunto Conner.-...bueno, entonces no estarás tan incomodo.
Y la verdad era que no lo estaba, la apariencia fisica del muchacho era muy parecida a la de Thobias, solo que este último tenía el pelo más largo mientras que el joven que ahora veía tenía el pelo algo más corto pero por lo demás, eran de lo más similar.
Hasta en la forma de tratarlo.
-Esto ya esta.-dijo Conner atando la última venda.-...¿sabes donde puedo llevarte para descansar?
No conozco la Tierra.
-Esa me la esperaba...-murmuro Conner.-...podrías venir conmigo, mis padres no volveran hoy y mañana buscaremos algún otro sitio, ¿de acuerdo?
De acuerdo, joven.
Conner rió mientras guardaba sus cosas de nuevo en el botiquín y en su mochila, la formalidad del ave le hacia parecer más mayor de lo que se sentía y recordó en el tiempo donde había pensado en tratar a Tommy Oliver de la misma manera.
-Soy Conner.-dijo él.-...Conner Mckight.
Encantado, Conner. Yo soy Phoenix, por si no lo habías notado.
Conner asintió caminando junto con él ave hacia su casa, que fuera tan tarde le daba la opción de no tener que esconderlo y en cierta manera agradecía la noche para poder moverse con aquel animal por las calles de su ciudad tranquilamente.
-Y dime, Phoenix, ¿de donde vienes?
De Inferno, en el subsuelo.
Conner se detuvo en sus pasos y miro al animal que parecía recordar algo doloroso ya que su mirada estaba agachada y su pico se abrió levemente para soltar un suspiro.
-¿Inferno?
Soy la representación del poder, hace mucho tiempo me secuestraron y torturaron para que les diera fuerza para dominar al mundo, pero negué y he vivido toda mi existencia entre cadenas, solo con la amistad de Thobias, el amigo del que te hablé y que murió por hacerme libre.
Conner podía sentir las ondas de pena y dolor venir del animal decidiendo que si fuera malvado, no tendría ni un gramo de dolor en su cuerpo, además, el ave parecía sincero y tan solo como él mismo se había sentido alguna vez.
-Siento lo que te paso.
No te preocupes. Ahora un tipo llamado Xytar quiere mi poder para dominar el universo y he venido a la Tierra buscando a alguien para darle mi fuerza y destruirlo salvando así toda la vida que conocemos.
-¿Has encontrado ya a esa persona?-pregunto Conner.
Quizá...
De pronto, Phoenix se detuvo y miro a sus lados sintiendo la oscura energía de Xytar cerca de él, pero no venía solo, había traido un enemigo también temible.
-¿Que pasa?
Xytar esta aquí, tenemos que irnos.
-¿No podemos pelearlo?
No a menos que me una a ti, pero esa unión podría matarte si abusas demasiado de mi poder y entonces, nada podría salvar el universo.
-Mira que agradable sorpresa, Goldar.-murmuro una voz delante de ellos.
Conner reconoció al tipo que andaba con el tal Xytar en seguida, Goldar era uno de los villanos a los que su mentor se había enfrentado siendo más joven, cuando Rita y Zedd atacaron la Tierra para dominarla.
-Goldar.-dijo Conner.
-¿Y tu de que me conoces?-pregunto la bestia.
-Soy un Ranger.-murmuro Conner.
Goldar ardió de furia, aquel muchacho lo conocía y era un Power Ranger además tenía la misma mirada cargada de sinceridad y nobleza que una vez había tenido uno de sus peores enemigos, el Ranger Verde que luego fue el Ranger Blanco.
Thomas Oliver.
Conner, no les provoques, parece que la bestia tiene serios problemas con los Rangers y si eres uno...
-Que venga.-dijo dejando su mochila en el suelo.-...estoy listo.
Sonrió sintiendo su cuerpo cargado de energía como nunca antes, Conner sabía que ya no tenía la misma fuerza de antes, ni siquiera tenía su poder de la dino gema pero su voluntad era fuerte y tendría que vale para esta batalla.
-Goldar, todo tuyo.-dijo Xytar.
La bestia sacó su espada con un grito de furia y se lanzó a por Conner y cerró los ojos a la espera del ataque y cuando por fin su espada comenzó a bajar, Conner se apartó dándole una patada en el estomago y saltando sobre si mismo para alejarse de él.
Goldar caminó unos pasos hacia atrás, ofendido hasta el extremo volvió a la carga con otro golpe que Conner apenas esquivo esta vez devolviéndolo con un puñetazo en la cara.
-Casi no he perdido la forma.-sonrió Conner.
Phoenix lo miraba sorprendido de que un humano pudiera pelear de esa manera, esquivando por segundos y devolviendo el golpe obligando a su oponente a caminar hacia atrás y dándole tiempo de recolocarse. Pero aún así, podía sentir que a Conner le faltaba algo o mejor dicho, alguien en aquella batalla.
-Parece que todo lo tengo que hacer yo.
La voz de Xytar obligó a Phoenix a mirarlo para ver como levantaba sus manos en el aire y, al mismo tiempo, a Conner también lo alzaba del suelo sin que el muchacho pudiera hacer nada.
-Ahora, Goldar.-dijo Xytar.-...mátalo y acabemos con esto.
Goldar sonrió mientras Conner luchaba sin éxito por liberarse de la trampa de Xytar, empuño su espada y con un grito de guerra se lanzó a por el muchacho directo a darle su golpe final.
¡No! ¡Conner!
Phoenix intentó moverse pero las heridas lo obligaron a detenerse y mirar con horror como la espada atravesaba el estomago de Conner Mckight con fuerza ante la mirada complacida de Xytar y las risas de Goldar.
Tengo que hacer algo...pero...
-Phoenix...-susurro Conner.-...vete...
El ave miro a Conner bajando al suelo, la espada de Goldar salió de él con la misma fuerza con la que antes había entrado y ahora el muchacho se desangraba sin que él pudiera hacer nada, justo como había pasado con Thobias.
Otra vez...no...
-Huye...-murmuro Conner antes de cerrar los ojos.
El cuerpo de Conner se quedo paralizado mientras una lágrima caía por la cara de Phoenix haciendo que sus dudas sobre la unión con el humano desaparecieran tan rápido como lo había hecho su vida.
Tú eres mi elegido para llevar los poderes del Hell Ranger, Conner Mckight.
Xytar miro al Phoenix ahora con cierta sorpresa mientras el ave desplegaba sus alas y lanzaba su grito al aire convirtiendose lentamente en polvo rojo que entró en el cuerpo de Conner aún cuando este no se movía.
-¿Que esta tramando?-pregunto Goldar.
-Esta uniéndose al humano.-dijo Xytar don desgana.-...ahora para obtener su poder tendré que eliminar al humano totalmente.
Xytar alargó su mano creando una bola de fuego entre sus dedos, listo para eliminar el cuerpo de Conner Mckight de la faz de la Tierra y por fin, llevar a cabo el plan que llevaba tanto tiempo creando.
-Adiós, humano.-murmuro.
Lanzó la bola de fuego que impacto en el cuerpo de Conner envolviéndolo en llamas mientras Xytar miraba tranquilamente con Goldar a su lado que esperaba ver que iba a pasar después de que el cuerpo se consumiera.
Levántate ahora, Hell Ranger.
Conner abrió los ojos sintiéndose muy distinto a lo que era antes, las llamas envolvían su cuerpo pero no le quemaban, era más como si fueran parte de él y le estuvieran curando las heridas.
Ahora estoy unido a ti, Conner. Úsame para vencer a Xytar y a Goldar.
El muchacho sonrió y con un movimiento de su mano hizo que las llamas desaparecieran mostrándose ante las dos criaturas que lo miraban cargados de sorpresa y algo de temor.
-No es posible.-dijo Goldar.-...te maté.
-Mala suerte, bestia.-dijo Conner.-...soy muy resistente.
Movió su mano hacia Goldar que fue lanzado lejos de Xytar hacia unas cajas con las que chocó duramente mientras el joven se centraba totalmente en la criatura que tenía frente a él.
-¿Crees que por eso me ganaras?-pregunto Xytar.-...¡voy a dominar el universo empezando por la Tierra!
-Seguro...-murmuro Conner.
Xytar levantó su mano al mismo tiempo que Conner y las dos energías chocaron haciendo que los dos tuvieran que retroceder algunos pasos pero sin dejar de mirarse a los ojos.
-Esta vez se quedara así, Ranger.-murmuro Xytar.-...pero dentro de poco llegaran refuerzos y la Tierra será mia.
-¿Refuerzos?-pregunto Conner.
-Ya lo verás.
Xytar miro a Goldar y con un chasquido de dedos los dos desaparecieron del callejón dejando a Conner otra vez solo con Phoenix dentro de él, algo nervioso.
-¿Pasa algo?
Creo que Xytar tiene un plan, deberíamos ir a un lugar tranquilo para investigar. No me a gustado nada la seguridad que tiene con que va a dominar la Tierra, se que esta tramando algo y quiero saber que es cuanto antes.
-Asumo que no es mi casa.-murmuro Conner.
No, vamos a ver a Ninjor, un viejo amigo mio y de los Power Rangers, él sabrá que debemos hacer y lo que esta pasando.
Conner suspiro cerrando sus ojos mientras sentía la energía arremolinarse alrededor de él y en un segundo desaparecer de Reffside dejando solo tras de sí su mochila, el MP4 y la charla pendiente que debería tener con Halyley al día siguiente.
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Capitulo 2: Day Zero, Day Death
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Todo el que conocía a Hayley Ziktor sabía que era una mujer que se pasaba casi toda la vida preocupada por algo, ya fuera, sus clientes, las facturas o ella misma pero aquella vez para ella era algo personal, muy personal.
Hacía dos días que Conner Mckight debería estar allí, en Reffside y uno que debería de haber hablado con ella sobre los temas que tenían pendientes como su negativa a que el resto no supiera de él o su extraña relación o mejor dicho, no relación, con Kira Ford.
Pero el muchacho no había aparecido, al principio pensó que era cosa de su entrenador pero en el equipo, su amigo y delantero, Jhonas Mctvish le había dicho que Conner había salido a casa dos días antes. Luego pensó que quizá era cosa de Eric y estaban en Blue Bay Harbor pero Eric tampoco sabía nada de su hermano, así que ya no sabía que pensar sobre donde estaba el joven.
¿Y si le ha pasado algo?
Negó con la cabeza, Conner era un tipo fuerte además de haber sido el líder de los Dino Rangers, si alguien sabía cuidarse en las calles, ese era él, pero por alguna razón la sensación de tragedia la perseguía durante todo el día haciendola más irritable de lo común.
-Hales, unos hombres quieren hablar contigo.-dijo uno de sus camareros.
-Diles que no puedo, estoy ocupada.-contestó ella.
-No puedo.-contestó el muchacho.-...es la policía y esta esperandote en la cafetería.
Hayley miro a su camarero en busca de alguna broma pero al no ver rastro de ella en su cara, suspiro y se levanto de la silla dirgiendose hacia donde Mario le había dicho sin poder quitarse la sensación de agobio de su estomago.
-Agentes, soy Hayley Ziktor.-dijo ella.-...¿en que puedo ayudarles?
-Señorita Ziktor.-dijo el agente.-...estamos investigando una desaparición, el móvil de la supuesta victima tiene su número personal reflejado como favorito y esperabamos que usted pudiera identificar unas cosas que quedaron en el lugar de los hechos.
Todo su cuerpo temblaba de miedo, conocía a unas cuantas personas que la tenían en favoritos entra las que Conner estaba pero no quería adelantarse a los acontecimientos, prefería ver que habían encontrado antes de echarse a llorar.
-Si...-dijo ella.-...iré con ustedes, solo dejenme avisar a mis camareros.
-Esta bien.-dijo el otro agente.-...solo tratelo con cautela, señorita, las pertenencias se parecen mucho a las de una persona muy famosa.
Hayley asintió y se acercó a Mario para decirle que se encargara él de cerrar hoy el café sin darle detalles de porque debía marcharse, después agarro su bolso, las llaves y casi pasando la mirada sobre sus cosas miro la foto del equipo Ranger con Cassidy, Devin, Elsa y Anton Mercer el día de la graduación.
Por favor, que no seas tú...
Salió de su despacho con la sensación de que tardaría mucho en volver a él de la misma manera en que habia llegado aquella manera y la inevitable angustía que parecía llenarla desde que Conner no había aparecido dos días antes.
. . . . .
Tommy Oliver disfrutaba de sus merecidisimas vacaciones después de otro curso más en el instituto Reffside, los alumnos era difíciles de controlar a veces pero adoraba su trabajo y estudiar los dinosaurios le daba la oportunidad de sentirse más cerca de los amigos que se habían marchado de su vida hace mucho tiempo.
Lo que le llevo a pensar en aquellos cuatro jovenes que ya hacía un tiempo se habían marchado de Reffside para cumplir sus sueños, Kira era una cantante sorpresa del pop-rock que estaba haciendo diferencia con su música, Ethan tenía su propia empresa de tecnología y Trent era un dibujante famoso que presentaba obras y colaboraba con varias marcas.
En cuanto a Conner...
El joven había sido el primero en marcharse y todo lo que Tommy sabía de él venida de periódicos deportivos y revistas sobre fútbol a parte de alguna que otra revista del corazón que había leído gracias a Hayley donde se había enterado de la ruptura con Krista, pero en todo aquel tiempo Conner no se había puesto en contacto con él, ni con ninguno de ellos por lo que sabía y la verdad era que le dolía que se hubiera olvidado de ellos.
Suspiro pasando la página de uno de sus libros, no valía la pena lamentarse más, si él había decidido no saber nada de ellos y que ellos no supieran nada de él era totalmente su problema y aunque doliera, debería aprender a vivir con ello.
El teléfono de la sala de estar comenzó a sonar pero no quiso ir a cogerlo, llevaba todo el día con una sensación extraña, como si hubiera perdido algo y no quería nada más que relajarse y leer durante todo lo que quedaba de jornada, pero su teléfono no pareció querer dejarle hacer lo que quería hacer y continuó sonando con insistencia hasta que tuvo que levantarse a cogerlo.
-Tommy Oliver.-dijo sin ganas.
-Tommy...-susurro Hayley.-...ven a comisaría, por favor...
Escuchar la voz rota de Hayley lo saco de su intento de relajación, ella jamás se haía escuchado así, ni siquiera cuando había estado esperando por ellos mientras luchaban a Mesogog lo que quería decir que era malo.
-Hales, tranquila, voy para allí.
-Date prisa.-sollozó ella.-..esto es malo.
-Estoy de camino...
Colgó el teléfono rápidamente y corrió a coger las llaves de su coche y su chaqueta para ir a comisaría y ver que había pasado con Hayley, ¿acaso le había pasado algo a ella? En sus años de amistad jamás habían tenido un problema que no fuera como Rangers, pero Hayley era una mujer normal, ella no tenía poderes y alguien podría haberle hecho daño por su relación con ellos o, peor, por su relación con él.
-Ya voy, Hales...-susurro arrancando el coche.
Salió del parking de su casa con un terrible nudo en su estomago, algo le decía que aquello iba a ser malo y no iba a poder manejarlo.
. . . . . . .
Conner despertó en un lugar extraño, lo acompañaba el sonido del mar y podía ver rocas a pesar de que él se sentía tumbado en una cama, el techo también estaba cubierto por rocas y desde donde estaba, le llegaba el inconfundible olor de lavanda e incienso que le daban paz y le relajaban.
-Veo que ya te despertaste.
Observó a un robot delante de él mirando unos papeles antiguos viendo lo viejos que estaban, parecía estar búscando algo en concreto y Conner se inclino sobre si mismo para ver mejor que era lo que estaba haciendo.
-He hablado con Phoenix mientras dormías, soy Ninjor.
-¿Él que le dio a Tommy y los demás el poder ninja?
-Exactamente.-dijo Ninjor.-...y ahora veo que necesitáis mi ayuda.
Conner asintió mientras Ninjor colocaba el libro sobre él, en el escrito se veían varios dibujos sobre un ave como Phoenix entrar en el cuerpo de una persona y que esta tuviera acceso a la totalidad del poder del animal, se veía perfectamente como si se abusaba del poder el humano perdía la vida, ya fuera a favor del bien o del mal.
-Lo tengo complicado.-dijo Conner.-...ese tipo, Xytar, es muy poderoso.
-Lo se y Phoenix también.-dijo Ninjor.-...ha liberado a los antiguos enemigos de los Power Rangers sobre la Tierra, Aquitar y Mirinoi con la esperanza de eliminar a los Rangers y hacerse dueño de todo cuando tome control de Phoenix.
-Pero Phoenix esta conmigo.-dijo Conner.
Por eso no esta tranquilo y a sacado toda su artillería, Conner. Si caigo en sus manos no habrá esperanzas para nadie, pero antes de ir a por ti, acabara con cualquier ayuda que puedas intentar llamar.
-Entonces tengo que ir enseguida.-dijo Conner.-...tenemos que hacer muchas cosas.
-Espera.-dijo Ninjor.-...déjalos lidiar a ellos con sus enemigos, Xytar no aparecerá hasta que tu no lo hagas y ellos pueden con lo que les ha lanzado, al fin y al cabo, ese monstruo todavía no a hecho llegar a la Tierra a las verdaderas amenazas que tendrás que vencer.
-Pero...-comenzó Conner.
-Necesitas dos cosas antes de lanzarte a la batalla, joven Conner.-dijo Ninjor.-...una, aprender habilidades de los demás Rangers, maneras de pelear y formas de ganar a los que tendrás que vencer y en segundo lugar, necesitarás esto.
Ninjor sacó una caja de metal que parecía haber estado ahí por siglos y la alargó hacia Conner con las dos manos para que el joven la agarrara.
-¿Que es esto?
-Tu nuevo morpher.-dijo Ninjor.-...lo he estado guardando desde que Phoenix fue secuestrado en Inferno para el día que hiciera falta, este morpher te permitirá usar los poderes de Phoenix al igual que recuperará cualquier poder que hayas tenido anteriormente...
...y te transformará en el Hell Ranger.
Conner abrió la caja descubriendo un morpher totalmente diferente a lo que él había usado, tenía la misma forma que Phoenix, de un color rojo con tintes dorados y naranjas parecía contener un poder mucho mayor incluso que el Ninjor decía que tenía.
-Pontelo, hijo.-dijo Ninjor.-...es tuyo.
Lo acerco a su muñeca y las alas que sobresalían del morpher se cerraron alrededor de ella cubriéndola completamente con el morpher para sorpresa de Conner que no dejaba de mirarlo asombrado.
-Vaya...-susurro.
-Ahora, hijo.-dijo Ninjor.-...es hora de que te presente a quien te va a ayudar en tu entrenamiento.
-Ah pero...¿no serás tu?-pregunto Conner.
Ninjor negó con la cabeza mientras caminaba hacia una roca de donde hizo aparecer un teclado y comenzó a teclear rápidamente un mensaje en clave que Conner no acertó a comprender hasta que Ninjor terminó de escribir y se giro para mirarlo.
-Aquí vienen.-dijo.-...tus dos entrenadores personales.
Dos luces aparecieron delante de Conner, una roja y otra blanca que se materializaron en dos Rangers a los que Conner recordaba de las historias de Tommy como Ranger.
-Los Rangers Aliens.-dijo Conner.
-Eso es.-dijo la Ranger Blanca.-...soy Delphine, la líder de los Rangers Aliens de Aquitar.
-Y yo, Aurico.-dijo el Ranger Rojo.-...segundo al mando, compañero de color.
Conner les tendió la mano a los dos aún algo confundido mientras ellos se detuvieron a mirar su morpher y volverse hacia Ninjor que estaba apoyado contra una roca dándoles tiempo entre ellos para hablar.
-Así que es él el tipo de Phoenix.-dijo Delphine.
-Si.-dijo Ninjor.-...y ahora nos necesita, un monstruo llamado Xytar a dejado salir de Inferno a los antiguos enemigos de los Rangers y ahora, todos estamos en peligro.
-¿En serio?-dijo Aurico.-...entonces no perdamos el tiempo, empecemos.
Los dos Rangers salieron de la cueva ante la asombrada mirada de Conner que espero a que Ninjor se pusiera a su lado para hablar con tranquilidad.
-No es que no me fie.-dijo Conner.-...pero, ¿de verdad me van a entrenar?
-Tranquilo, Conner.-dijo Ninjor.-...no te fallarán.
Y dicho aquellos, los dos se encaminaron hacia fuera de la cueva para comenzar con el entrenamiento intensivo de Conner Mckight como el Ranger elegido mientras la Tierra se preparaba para su peor guerra.
. . . . . . . .
Tommy llegó a la comisaria tan rápido como pudo, en la entrada, la recepcionista dejaba el teléfono levantando la mirada para encontrarse directamente con la suya y hacer que algo en su interior se moviese con miedo.
-¿Tommy Oliver?
-Si...-dijo él.-...vengo por...
-Lo se, es una pena.-dijo ella.-...siga el pasillo a la derecha y luego todo recto.
Tommy no entendió nada como la mujer lo conocía o lo que acababa de decirle pero no tuvo tiempo de pensarlo, se encamino por donde le había dicho y allí, sentada en una silla, temblando y con lágrimas en los ojos vio a Hayley intentando coger su respiración.
-Hales...-dijo cuando llego hasta ella.-...eh, tranquila, ¿que ha pasado?
La atrajo hacia él en un abrazo mientras intentaba calmarla sin éxito cuando vio a dos policías pasar con una bolsa de deporte con los dibujos de Trent que dejaron a los pies de Hayley.
-Aquí tiene todas las pertenencias del muchacho.-dijo el oficial.-...haremos lo que podamos, se lo prometo.
Hayley se separo de Tommy y asintió a los policías que se marcharon dejándolos solos una vez más mientras la mujer agarraba la bolsa y miraba dentro de ella, encontrando el MP4 y las canciones de Kira.
-Menos mal que no se perdieron.-susurro Hayley.-...odiaría perderlas.
-Hales...¿que esta pasando?
La mujer miro al que por tantos años había sido su amigo y le mostró la mochila, el MP4 y las canciones de Kira, todo ello llevo a Tommy a pensar que quien estuviera en problemas era uno de ellos, pero solo podía pensar en una persona y esa persona no debería estar ni siquiera cerca de aquí.
-Conner...-susurro ella.-...ha desaparecido, Tommy.
A pesar de que esperaba algo parecido a lo que acababa de decir, las palabras le golpearon con fuerza haciéndolo caer al suelo completamente sorprendido y confundido por los acontecimientos, él no podía imaginar que haría Conner allí, en Reffside cuando había dejado claro que no se interesaba en nada que tuviera que ver con la ciudad.
-Pero...-suspiro Tommy.-...pero, ¿que...?
-Él venia de visita.-murmuro Hayley.-...después de tanto tiempo, Tommy.
Ella seguía hablando pero Tommy ya no entendía nada, solo estaba el hecho de que la mochila que tenía delante de él, al diseñada con los dibujos de Trent estaba delante de él, con el MP4 de la empresa de Ethan y las canciones de Kira allí tenía la prueba de que se acordaba de ellos, que todavía los tenía en mente.
-Tenemos que avisar a los demás.-dijo Hayley.
-¿Tú lo sabias?-pregunto Tommy.-...donde estaba, digo.
-Si, siempre lo supe.-suspiro ella.-...él me pidió que no dijera nada, pero sabía como estabais todos, Tommy, siempre.
Tommy se apartó de ella y agarró la mochila, estaba enfadado con Hayley y con Conner en aquel momento, pero la preocupación era mucho mayor y era su mayor prioridad en aquel momento. Luego podría encargarse de las charlas escondidas entre Hayley y Conner.
. . . . . . .
Angel Groove
Jason Lee Scott aparcaba su moto por primera vez en su reciente escuela de arte y lucha que compartía con sus ex-compañeros Rangers, Trini y Zack, que debían estar dentro esperándolo para poner los toques finales a su nuevo lugar de trabajo tal y como siempre habían querido desde que se marcharon de su ciudad natal.
Angel Groove había cambiado mucho, era más grande y al parecer mucha más gente vivía allí lo que les había dado el último empujón para abrir la escuela allí aunque había un rumor extendido que también había formado parte de su decisión de volver a casa.
Los nuevos Power Rangers de la ciudad.
-¡Jase!
-¡Vamos señor karate de primera clase!
Saludó a Trini y Zack, sus compañeros en los negocios y amigos de toda la vida. Trini había optado por enseñar canto en la escuela mientras que Zack enseñaba baile y él, como buen luchador, mostraba a sus alumnos karate de primer nivel acreditado por sus montones de trofeos conseguidos a lo largo de los años.
-Vaya, es tan grande como se ve desde fuera.
-Es perfecto.-dijo Zack.-...la chica tigre tiene buen ojo.
-¿Lo dudabas?-reprendió de broma Trini.
Jason camino por lo que sería su zona de entrenamiento, amplio y seguro ya podía imaginarse haciendo piruetas o peleando contra sus alumnos con la total seguridad del espacio que el lugar le daba, Zack se había quedado con el otro lado de la planta, amplio y acristalado perfecto para mostrar sus pasos de baile a sus alumnos y en cuanto a Trini, ella tenía toda la planta de arriba, evitando así que las clases de agudos y sus alumnos menos aventajados molestaran al resto de compañeros de otras disciplinas a parte de darle espacio suficiente para todo lo que quería hacer.
-Muy bien.-dijo Jason.-...ahora solo tenemos que establecernos y hacernos un nombre aquí.
-Eso va a ser divertido.-dijo Zack.
-Si y de paso ver si podemos observar a la nueva sensación Ranger del momento.-comentó Trini.
Los llamaban los Megaforce Rangers, eso era todo lo que sabían aunque visto su experiencia, Jason apostaba a que no eran más que adolescentes que todavía iban al instituto aunque para él sería como rizar el rizo.
Su teléfono sonó entonces sacándolo de sus pensamientos, lo sacó de su bolsillo y miro el familiar ID de Kimberly en la pantalla, si la memoria no le fallaba, debía estar recogiendo a Billy quien trabajaba en NASADA después de su vuelta de Aquitar y ahora los dos vivían en Florida, donde Kimberly trabajaba como profesora de gimnasia después del mal momento atravesado tras la ruptura con el idiota por el que abandono al bueno de Tommy Oliver.
-Al habla, Scott.
-¡Jase! ¡Hay masillas persiguiéndome!
Jason se habría reído de no ser por la frenética voz de Kimberly que parecía sin respiración, llamó a Trini y Zack a su lado y se aseguro de que nadie los escuchara antes de poner el manos libres esperando que los demás pudieran ayudarlo a descifrar lo que Kim intentaba decir.
-Kim, ¿puedes repetir?
-¡Estas sordo o que! ¡Masillas, me persiguen masillas!
Trini miro a Zack que no pudo contener su risa ante la cosa más imposible que podía ocurrir en sus vidas y, siendo ellas, habían pocas cosas imposibles mientras Jason negó con la cabeza como si de verdad pensara que Kimberly se había vuelto loca.
-Kim, eso no es posible.-dijo Zack.
-¿¡Que no es posible!?-grito ella.
-¡Claro que es posible!
La voz de Billy les sorprendió a todos, parecía tan asfixiada como la de Kimberly además de se sentía como si estuviera golpeando cosas.
-¿Billy?
-¡Chicos, los masillas han vuelto!
-Pero eso no es...
De repente, Zack escucho algo en su pared acristalada y se giro sobre si mismo para ver a uno de los masillas golpeando el cristal hasta crearle una grieta y permitirle pasar hasta el local con otros compañeros masillas detrás de él.
-Pues es verdad...-murmuro Jason.
-¡Mi cristal!-grito Zack.-...eso me ha cabreado.
-Vale, tenían razón...-dijo Trini.
Casi automáticamente como en los viejos tiempos, los tres se pusieron en posición de combate mientras los masillas los atacaban, Zack se apartó primero del grupo esquivando a varios masillas, bloqueando con los puños a uno y dando una patada al otro que lo lanzó hacia atrás mientras otro masilla intentaba golpearlo por la espalda haciendo que Zack hiciera un giro sobre si mismo como si de un paso de baile se tratara y le golpeara con los dos puños justo en el centro haciéndolo desaparecer.
-Esto si es como en los viejos tiempos.
Trini le dio un puñetazo a uno de los masillas forzándola a dar unos pasos hacia atrás para tomar posición cuando otros dos la agarraron de los brazos y un tercero se lanzaba a por ella, espero el momento justo, siempre con paciencia para saltar apoyandose en los masillas y darle una patada al que tenía delante para conseguir darse la vuelta y hacer que los otros dos se chocaran entre ellos duramente.
-Ya pensaba que había perdido la forma.
Jason no tenía un verdadero problema para vencer a los masillas, él era profesor de karate y como tal, golpear sacos era su especialidad, por eso no eran un gran problema para él aquella situación se dedico a golpear los masillas con patadas hasta que decidieron tener bastante de él y comenzaron a marcharse del lugar.
-Fácil.-dijo Jason agarrando de nuevo su teléfono del suelo.-...¿Kim? ¿Billy?
-Estamos bien.-dijo Kim.-...eso a sido un deja vú.
-Ni que lo digas.-dijo Zack.
-Equipo tenemos que vernos.-declaro Jason.-...¿podéis venir a Angel Groove?
-Si, creo que si.-dijo Billy.
-Perfecto.-dijo Jason.-...llamadme cuando lleguéis, nosotros iremos a buscar a los nuevos Rangers a ver si saben algo de esto.
-¿Nuevos?-pregunto Kim.-...dime que Tommy no anda con ellos de nuevo.
Jason tuvo que reir ante aquello, no era misterio para ninguno de ellos que Tommy era una leyenda multi-color Ranger y que su última aventura había estado relacionada con dinosaurios, adolescentes y el color negro.
-Creo que no.-dijo Jason.-...pero nunca se sabe, aún así contactare también con él, nunca esta de más una mano extra.
-Vale.-dijo Billy.-...nos vemos en casa.
Jason colgó el teléfono y miro a sus dos amigos observando los desperfectos de su hermoso local ahora algo más en ruinas que antes pero no era lo más preocupado le tenía por el momento, en cambio el asunto de los masillas...
-Vamos, chicos, averigüemos que pasa.
Porque aunque quería pensar lo contrarío, Jason tenía la sensación de que estaban por empezar otra aventura relacionada con Rangers y un nuevo enemigo, solo esperaba que esta vez, él no fuera el protagonista.
. . . .
Kimberly Ann Hart pensaba que ya no iba a tener la clase de problemas a los que se había enfrentado ahora mismo, pensaba que sus días como salvadora del mundo se habían terminado y que podría pasar el resto de sus días buscando una manera de averiguar como arreglar sus errores de juventud a la vez que seguía trabajando como profesora de gimnasia.
-Kim, vamos, tenemos que salir de aquí.-dijo Billy.
Billy Cranston había cambiado mucho por lo que ella podía observar, ya no era el joven asustadizo de antes, después de sus días como Ranger y su viaje a Aquitar, había vuelto como un hombre más capaz de hacer diferencia en el mundo con sus conocimientos algo que se le daba muy bien y por eso era uno de los jefes científicos de NASADA.
Precisamente por eso había ido a parar a Florida, para dar una conferencia sobre moléculas que todo parecía indicar que tendría que suspender a causa de su encuentro con el pasado.
¿Como es posible que estén aquí? ¿Y porque ellos de nuevo?
No había nada que les hiciera pensar en otros masillas ya que eran idénticos a los que ellos habían peleado antes, pero aún así le parecía demasiado increíble que estuvieran de vuelta después de lo que les costó vencerlos la primera vez.
-Ahí.-dijo Billy.-...alquilaremos un coche para ir a Angel Groove.
Camino más rápido que ella y en unos segundos con algo de su enorme cantidad de dinero, Billy le hizo el gesto de que se acercara al coche que había elegido, un descapotable con muchos años pero con velocidad suficiente para llevarlos a casa lo antes posible.
-No sabía esta parte de ti.-dijo Kim.
-Las cosas cambia, pequeña.-dijo Billy.-...y ahora vamos a casa.
Encendieron el motor saliendo de la terraza de ventas de coches rumbo a Angel Groove donde esperaba reencontrarse con Jason, Trini, Zack y muy probablemente con Tommy Oliver, el amor de juventud que dejo en el pasado.
-¿Estas lista?-pregunto Billy.
-Si, claro.-dijo ella.-...era lo que quería.
Billy sonrió desde su asiento de conductor, quizá solo ellos dos estuvieran tranquilos con su vida de ahora, la que no tenía peligros y presentaba la normalidad y paz que habían olvidado luchando cuando eran más jóvenes.
-Tranquila, he oído que por ahí hay más Rangers.-dijo él.-...seguro que no tenemos que pelear.
-No es eso lo que más me preocupa.-murmuro ella.
-Es Tommy, ¿verdad?
No valía la pena andar con rodeos, desde que Billy se puso en contacto con ella para decirle que iba a ir a Florida habían hablado mucho del abandono de ella y lo que había cambiado eso todo para todos los que los rodeaban, incluso habían hablado de lo mucho que Tommy había conseguido después de ellos y como había crecido su leyenda para otros Rangers.
-Siempre es Tommy.-murmuro Kim.-...no entiendo como después de tanto tiempo y a pesar de todo lo que paso, nunca conseguí olvidarlo del todo.
-Lo vuestro era real, es lo único que lo explica.-dijo Billy.-...¿planeas decirle que te paso con el tipo?
-No.-dijo ella rápidamente.-...aunque si quiero ver si por lo menos puedo recuperar su amistad.
Billy sospechaba que Kimberly realmente quería decir algo más pero no se atrevía y él no iba a forzarla, al fin y al cabo, aquel no era un asunto que él pudiera comentar libremente como si nada y era ella quie debía mover ficha si quería algo del Dr. Thomas Oliver.
-El tiempo lo dirá.-dijo Billy.-...ahora disfruta del paisaje, algo me dice que vamos a estar ocupados por un tiempo.
Y, aunque odiaba admitirlo, Kimberly sabía que las palabras de su amigo eran muy ciertas, algo grande se acercaba y el destino los había puesto a jugar como peones de nuevo.
. . . . .
Reffside
Tommy abrió la puerta de su casa con Hayley detrás de él mientras dejaba la mochila de Conner en el sofá y finalmente se enfrentaba a la persona que le había estado guardando secretos sobre uno de sus mejores amigos durante tanto tiempo.
-Hayley, ¿como has podido?-pregunto.
Ella suspiro, sabía que aquello llegaría y que las culpas recaerían en sus hombros por esconder el paradero de Conner y no decirles nada sobre el muchacho pero entendía al joven también y se negaba a traicionarlo, aunque ahora sin él ya no había nada que esconder.
-Conner me lo pidió, Tommy. Él sabía que por su trabajo no iba a poder mantener el contacto, era un jugador estrella y todo su tiempo era para el fútbol, por eso lo abandono Krista y no quería que pasara igual con vosotros.-intento explicar ella.-...él sabía que jamás podría mantener la vida que tenía ahora con la anterior...
-Así que decidió que no supiéramos nada.-terminó él.-..pero contigo si mantuvo el contacto.
-No tanto.-dijo ella.-...solo dos e-mails, uno para decirme lo de Krista y otro para avisarme de que su presidente le había dado vacaciones y pensaba volver a casa para relajarse y un par de llamadas para preguntar como estábamos.
-¿Y porque no me llamo a mi?-pregunto él.-...¿porque no me aviso de que venía?
-Porque Conner sabía que vosotros ya tenías las vidas arregladas. Yo intenté convencerlo, Tommy pero él me dijo que no quería avisaros para solo poder estar unos meses aquí y luego volver a desaparecer de nuestras vidas.
Tommy se sentía frustrado, estaba enfadado con Conner por tomar la decisión por ellos aunque en cierta manera, entendía lo que había hecho ya que él había hecho lo mismo solo dejando a Jason algún lugar donde localizarle por alguna emergencia.
-Entiendo que respetaras las decisiones de Conner, Hales.-dijo él.-...pero no vuelvas a hacerlo, somos un equipo y siempre lo seremos, pase lo que pase y estemos lo lejos que estemos.
Hayley asintió mientras se sentaba en el sofá al lado de la mochila de Conner y Tommy llevaba su portatil hacia el salón desde donde pensaba avisar a Ethan, Kira y Trent de lo que había pasado y ver si podían volver a casa.
-¿Crees que podrán?
-Como he dicho, somos un equipo.-dijo Tommy.-...y en este momento, todos necesitamos estar unidos.
Comenzó a teclear rápidamente una carta hacia sus compañeros de equipo mientras Hayley observaba alrededor de la casa, aún asumiendo lo que estaba pasando y preguntándose donde debía estar el joven en aquellos momentos.
Solo espero que no este herido o algo peor...
No había querido decírselo a Tommy, pero los agentes la habían informado de la sangre encontrada cerca de donde estaba la mochila y las miles de implicaciones que aquello podía tener, ella no quería preocupar más a su amigo por algo que todavía no podía creer que fuera del todo real.
Conner es fuerte, seguro que la sangre no era suya...
Suspiro observando la casa hasta que un pequeño pitido llamó su atención llevándola hacia el teléfono de la casa Oliver donde un mensaje nuevo parpadeaba con insistencia, ella lo conecto y espero escuchar la voz al otro lado de la línea.
Tommy, soy Jase, no te vas a creer lo que acaba de pasar pero mientras estábamos en Angel Groove mirando el nuevo local los masillas nos atacaron igual que a Kimberly y Billy en Florida. Eran los mismos de Rita y Lord Zedd amigo y me temo que esto tiene que ver con algo serio, así que he pensado en que deberíamos reunirnos todos para averiguar que esta pasando. Billy y Kim ya vienen para aqui y yo, Trini y Zack vamos a ver a los nuevos Rangers, los Mega...Force creo que se llaman.
Espero que puedas venir lo antes posible, hermano, creo que vamos a necesitar toda la ayuda posible.
Hayley miro hacia donde estaba Tommy que había parado de escribir para escuchar el mensaje de su amigo Jason y rápidamente volvió a escribir otra vez cerrando de un golpe el portátil al terminar y levantándose del sofá alargando su mano para coger su chaqueta.
-Nos vamos a Angel Groove.-dijo Tommy.-...ya he contactado con el resto, rápido.
Hayley no tuvo más que agarrar la mochila de Conner y seguir a Tommy hasta su coche que arranco saliendo a toda velocidad hacia la ciudad cercana donde estaban sus amigos, los Rangers Originales y una de las pocas posibilidades más claras de la desaparición de Conner.
Un nuevo enemigo debía estar haciendo aquello y Conner podría estar en sus manos, así que lo que había sido un trabajo para la policía acababa de convertirse en una carrera contrarreloj para los Rangers.
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Capitulo 3: Something Lost, Something New
Washintong, DC
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Ethan James se levantó a las 9 de la mañana como todos los días listo para otro día de diseño de la nueva tecnología que se iba a usar para el nuevo comando de la policía del futuro, los S.P.D que además tendrían la capacidad de transformarse en Rangers, gracias a él, claro.
-Buenos días, Señor James.-dijo su secretaria.
-Buenos días, Linda.-dijo él.-...¿Mensajes?
-Si, dos de los ejecutivos del proyecto S.P.D, uno de Wes Collins y un e-mail de Thomas Oliver.
Ethan se detuvo en sus pasos, los dos primeros se los podía esperar, los ejecutivos estaban contentos con su trabajo y querían saber más de lo que planeaba y Wes era el principal accionista de aquel proyecto además de un ex-Ranger del tiempo, pero que Tommy le hubiera mandado un mail a su trabajo era totalmente inusual y podía ser algo grave.
Solo él sabía la cantidad de tiempo que pasaba en su oficina y que si quería decirle algo rápido, un mail sería más efectivo que incluso el teléfono.
-Esta bien, Linda.-dijo Ethan.-...me haré cargo de esto, por favor que no me pasen llamadas.
-Si, señor.-contestó ella.
Ethan se metió en su oficina intrigado por lo que Tommy podía haberle querido decir y rápidamente abrió su correo en busca del mail de su mentor, al ver el nombre, en seguida supo que era algo serio, pues solo algo importante podría titularse.
S.O.S Reunión Ranger
Ethan, siento comunicarme contigo bajo estas circunstancias pero algo importante a pasado en Reffside...Conner ha desaparecido.
Ethan se detuvo como si acabaran de darle una bofetada, Conner era su mejor amigo a pesar de que había cortado toda comuncicación con ellos hacia mucho tiempo y que la primera noticia directa que tuviera de él fuera aquella, lo acababa de desarmar.
Se que durante este tiempo ha parecido que se había olvidado de nosotros pero Hayley me ha confirmado que no, a estado levemente en contacto con ella y sabía todo en relación a nosotros, Ethan, tiene hasta vuestros productos. Hayley dice que no a estado en contacto por su carrera pero eso es algo de lo que hablaremos después, ahora necesito que vengas a Angel Groove y te reunas conmigo, creo que Conner puede estar en problemas serios.
Voy a avisar a Kira y a Trent, espero poder verte.
Un abrazo,
Tommy Oliver.
Ethan miro hacia su escritorio, la foto del equipo Dino que tenía un lugar especial en su lugar de trabajo y la agarro mirando directamente a su mejor amigo.
-Espero que estes a salvo, idiota.-murmuro.-...voy a odiar tener que buscarte para volver a verte.
Dejó la foto en su lugar y apago su ordenador tras coger la chaqueta para salir de su despacho y volver a su secretaria, que lo miro algo extrañada de que saliera tan rápido de donde normalmente pasaba horas.
-Linda, hazme un favor.-dijo Ethan.
-Claro, señor.
-Llama a Wes dile que tengo un asunto personal y que se encargue de los ejecutivos del S.P.D y prepara mi jet privado para ir a Nueva York a recoger a unos amigos.
-En seguida señor.-dijo ella.-...¿esta todo bien?
-Espero que si.-dijo él.-...no se cuando volveré así que dile a Wes que cualquier cosa llame a mi movil personal.
-Si, señor...buena suerte.
Ethan se despidió de Linda y puso rumbo al aeropuerto donde tomaría el jet que lo llevaría a recoger a Kira y Trent en Nueva York y de vuelta a casa para descubrir que estaba pasando con Conner y como encontrarlo.
Solo espero que no sea nada parecido a Mesogog...
. . . . . . . .
Nueva York
Trent se había valido de su innegable arte como dibujante para triunfar fuera de su ciudad natal, después de muchos meses de pelear y hacerse un hueco ahora tenía todo lo que un artista podía soñar, un estudio, su propio salón y la oportunidad de ayudar en lineas deportivas con sus dibujos.
Era una de las pocas maneras que tenía de seguir levemente en contacto con la persona que estuvo a su lado a pesar de no confiar del todo en él durante su aventura Ranger, la única persona que podía haberse alegrado de su ruptura con Kira y en vez de eso le había mandado una carta de apoyo dejando bien claro que siempre serían amigos.
-Trent, ¿estas llorando?
La voz de su ahora amiga, Kira Ford lo sacó de sus pensamientos, Conner llevaba mucho tiempo alejado de ellos a pesar de que habían intentado mantener el contacto y, por lo menos Kira, había tomado la decisión de respetarlo y procuraba nombrarlo lo menos posible.
-No que va.-dijo él con una sonrisa.-...se me ha metido algo en el ojo.
Kira alzó una ceja como si no le creyera y no podía culparla, en sus meses como pareja habían llegado a conocerse tanto que habían terminado siendo más hermanos que novios, la principal razón de su ruptura, aunque no había sido la única, la carrera de los dos y ciertos secretos de Kira les habían convertido en amigos más que otra cosa.
Algo que Trent valoraba tanto o más que ser pareja.
-Mentiroso.-dijo ella.-...pensabas en alguien.
-Si, pero no quieres saber en quien.-dijo Trent.
Solo esa frase hizo que Kira se quedara en silencio haciendo pensar a Trent en la verdadera profundidad de los sentimientos de la chica, él sabía que Conner había estado enamorado de ella desde el final la universidad, pero no había dicho nada porque ellos ya estaban juntos.
De ahí su interminable relación con Krista, que por lo que habían oido no había acabado demasiado bien tal y como todos ellos habían predicho al graduarse.
Para ser su enemigo, lo conocías al dedillo...
-Hace semanas que no hablabamos.-dijo ella.-...no quiero hablar de él.
-¿Porque no?-pregunto Trent.-...soy tu amigo y estamos aqui juntos, hermana. Si no me cuentas nada de como te sientes vas a reventar.
-¿Y que quieres que te diga?-pregunto Kira.-...¿que sigo sin saber nada que no salga en las revistas? ¿que su agenda hace imposible que pueda arreglar ni un misero café? ¿o que quizá es él el que no quiere verme?
-No digas eso, Kira.-dijo Trent.-...precisamente tú eres su punto debíl.
-Eso dices desde hace años.-dijo ella.
Trent le lanzó una media sonrisa mientras ella comía su pasta de manera algo incomoda, Ethan y él parecían haber sido los únicos en darse cuenta de la verdad de Conner ya que la principal interesada no estaba al tanto de nada lo que de alguna manera lo divertía enormente.
-Si tu supieras.-dijo él.
Sus moviles vibraron entonces avisandoles de un nuevos e-mails, gracias a la técnologia que Ethan diseñaba, ellos se habían hecho con unos aparatos excelentes que les avisaban de correos, notas y fechas importantes para sus trabajos, algo que ayudaba enormemente en algunos casos.
-¿A los dos?
-Que raro...-murmuro Kira.
Abrieron sus correos y observaron el nombre de Tommy Oliver en lo alto del correo haciendo que los dos se miraran y confirmaran que era el mismo mensaje y haciendo que dentro de ellos comenzara a correr la intriga.
La lectura de Trent fue rápida, pues Tommy contaba el porque de su mensaje y les daba una noticia que él no podía imaginarse.
-Conner desaparecido...-murmuro.-...¿como es posible?
Frente a él, Kira tuvo que dejar el teléfono en la mesa y recordar como era aquello de respirar de nuevo, el golpe había sido duro, saber que en todo este tiempo él no se había olvidado de ninguno de ellos...de ella.
Tenía mis malditas canciones...
No sabía si tenía más ganas de matarlo o de saber que estaba pasando, él estaba ahí enterandose de todo lo relacionado con ellos y ellos, ¿que? ¿no tenían derecho a saber nada? ¿a caso su vida era tan complicada que no podía dejarlos entrar?
-Kira...-dijo Trent.
La chica levantó la mirada a su amigo y quedó sorprendida al ver la preocupación y las lágrimas en los ojos de Trent, recordando que cuando lo habían conocido jamás se habrían imaginado que acabara mostrando tanto sus emociones.
-Trent...
-No me gusta perder a la gente que quiero.-dijo limpiandose las lágrimas.-...casi pasó con mi padre y no me gustaría que pasara con mi amigo.
-No pasará.-dijo ella.-...iremos a Angel Groove con Tommy y recuperaremos a Conner.
Porque la sensación de peligro hacia Conner ahora era más real que nunca y eso había provocado que lo que fuera que sentía por él y que llevaba mucho intentando enterrar estallara dentro de ella como un volcán en erupción creando como primera necesidad descubrir que estaba pasando.
-Avisare a mi agente.-dijo Trent.
-Y yo a mi manager.-dijo ella.
-Ya lo he hecho yo por el camino.
Los dos se giraron a la voz de Ethan que estaba parado frente a ellos con marcas de preocupación en su frente como si estuviera a punto de estallarle la cabeza, lo cual por las noticias que acababan de recibir, podía ser lo más probable.
-Tengo el jet listo para irnos.-comunicó.-...y preparaos, esto va a ser serio.
Kira y Trent no tuvieron nada más que decir mientras dejaban su comida pagada y los dos, junto con Ethan se marchaban a la aventura de Angel Groove sin saber a ciencia cierta con que se iban a encontrar.
. . . . . .
Tenerlo haciendo montoncitos de arena no era lo que Conner exactamente llamaba entrenar a alguien pero Delphine y Aurico parecían muy tranquilos mirándolo trabajar como si fuera un castor recogiendo cada gramo de arena y amontonándolo con el resto.
-Que alguien me diga para que sirve esto...-murmuro Conner.
Gran pregunta, amigo.
Phoenix parecía tan cansado como él aunque claro, el ave estaba dentro de su cuerpo sin hacer mucho más que el resto, por lo que solo podía estar cansado de mirarlo trabajar por mucho que pareciera que estaba haciendo algo con él.
-Menos quejarse, rojo dino.-dijo Aurico.-...todavía tienes dos montones más que hacer.
-No es que me queje.-dijo Conner.-..es que no se para que me ayuda esto.
Ninjor los miraba desde una esquina de la cueva mientras se movía al son del violín que escuchaba a través de su vieja radio, él si sabía perfectamente lo que estaban haciendo con Conner y esperaba que toda aquella ayuda adicional le diera la energía para aguantar los golpes de Phoenix cuando se hicieran presentes.
Aunque él ya estaba pensando en una ayuda extra.
Su historial Ranger le había dado la oportunidad de conocer a todos los Rangers con todas sus cosas buenas y malas aparte de darle la capacidad de decidir sobre quien sería mejor para ayudar a Conner en su difícil lucha.
Tenía dos nombres en mente, aunque todavía no era el momento de llamarlos a las armas sabía que pronto tendría que hacerlo y entonces, la verdadera batalla contra Xytar podría empezar de verdad.
Una en la cual cada Ranger y su historia formarían parte.
-¡Vamos Conner, casi lo tienes!-dijo Delphine desde fuera.
Conner suspiro cuando acabo el último montón de arena, ahora ya tenía los diez necesarios para comenzar de verdad lo que él consideraba como el verdadero entrenamiento, vio a Aurico y a Delphine levantarse de sus rocas y caminar hasta él.
-Ahora Conner, queremos que aprendas a hacer esto.-dijo Delphine.
La Ranger blanca se puso de pie en uno de los monticulos sin deshacerlo igual que su compañero Aurico haría después
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Re:Aqui os dejo un fic!
« Respuesta #1 : 01 de junio de 2013, 10:11:29 pm »
Me esta gustando mas que el original :D

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Re:Aqui os dejo un fic!
« Respuesta #2 : 02 de junio de 2013, 03:02:42 pm »
Muchas gracias!  N_

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Re:Aqui os dejo un fic!
« Respuesta #3 : 24 de junio de 2013, 11:12:35 am »
Avanza muy bien la historia me gustaria ayudarte con los rpm :P

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Re:Aqui os dejo un fic! The Lenged Of The Phoenix: Redone
« Respuesta #4 : 23 de julio de 2013, 10:47:35 pm »
Pues a mi me gustaba mas la version original.